Cerrar el año desde el aprendizaje
31 de diciembre 2025
por Monse López
Este año nos recordó algo importante: crecer no siempre se siente como avanzar. Muchas veces se siente como detenerse, cuestionar y aprender a hacer las cosas mejor.
En SLA! Academy Lab vivimos un año de ajustes necesarios, de decisiones difíciles y de aprendizajes que no siempre llegan envueltos en buenas noticias. Hubo momentos de duda, cansancio y silencio interno que nos obligaron a pausar y mirar con más honestidad.
Pero también fue un año profundamente honesto. Honesto con lo que somos, con lo que queremos construir y con lo que necesitamos mejorar.
Fue un año que nos exigió mirar hacia adentro, cuestionar lo que dábamos por hecho y aceptar que evolucionar implica soltar versiones anteriores de nosotras mismas. No fue un camino lineal: hubo momentos de claridad y momentos de incertidumbre, días de avance y días de resistencia.
Y, en medio de todo, una constante: la convicción de que valía la pena seguir construyendo.
Aprendimos que el crecimiento real no ocurre cuando todo está bajo control, sino cuando un equipo decide no rendirse aun cuando no tiene todas las respuestas.
Que la resiliencia no es aguantar por aguantar, sino aprender, ajustar y volver a intentar con más criterio.
Este recorrido también nos recordó algo esencial: las empresas están hechas de personas.
Personas que sienten, que se cansan, que se cuestionan y que también sueñan con hacerlo mejor. Por eso, acompañar procesos —propios y ajenos— requiere más humanidad que fórmulas, más escucha que discursos y más coherencia que promesas.
Sabemos que muchas empresas están viviendo algo similar. Cerrando ciclos, ajustando estrategias y preparándose para un año que no promete ser sencillo. Habrá nuevos retos, decisiones importantes y procesos que seguirán evolucionando.
Pero también puede haber algo distinto: más conciencia, equipos más fuertes y una visión más clara de lo que sí importa y de lo que ya no se quiere repetir.

DESDE LO APRENDIDO
Nuestro deseo para el próximo año es: que cada reto se convierta en aprendizaje y cada aprendizaje en un paso firme hacia adelante.
Que el crecimiento no se mida solo en resultados, sino en claridad, resiliencia y colaboración.
Que el siguiente año sea un año para crecer mejor.


